“… Amarás לרעך (a tu vecino) como a ti mismo. Yo soy Hashem.” (Vaikrá 19:18)

Hay muchos comentarios que explican la palabra “לרעך”. La explicación más común es “le’rei’ja” – su vecino. Rabino Najman M’Breslov (Likutey Moharán 165) nos da una interpretación inusual de esta palabra. Ya que la Torá está escrito sin vocales, “לרעך” también se puede leer le’ra’aja “- sus problemas. Es decir, debe aceptar con amor todos los problemas y aflicciones que vienen en camino, que son específicamente para usted.

¿No le parece raro el que debamos amar a nuestros problemas? ¿No rezamos constantemente para ser salvado del sufrimiento? ¿Cómo podemos sentirnos bien con la muerte, la enfermedad, la pobreza, etc.?

Para explicar esto, el Rabino Najman se basa en nuestra emuná citando al final de la pasuk: “Yo soy Hashem“. Esto es para recordar (y hay momentos en que la mayoría de nosotros necesitamos recordar) que Hashem es todo misericordioso, compasivo y nos bendice con mucho más de lo que merecemos. Incluso nuestros problemas son buenos para nosotros, ya que nos limpia del pecado y  nos lleva a la expiación.

Estas aflicciones son “como para ti mismo”, es decir que son hechos a medida para ayudarle, a pesar de que usted no pueda entender en el momento o incluso nunca en esta vida el porque de estos. Por lo tanto es un gran logro espiritual el percibir la aflicción como un amigo y aceptarlos con amor!

Rab Jaim Kramer, en su comentario de esta Torá, trae una nota al pie sobre la base de Likutey Tefilot 121, “A pesar de que estamos obligados a aceptar el sufrimiento con amor, y no rechazarlo de plano,  esto no impide que Hashem nos muestre aún mayor piedad mediante la eliminación el sufrimiento por completo. Solo si carecemos de fuerza y ​​emuná, es muy posible que no resistamos la prueba. “Este es el reto que nos enfrentamos todos”, sigamos adelante con fe y esperanza, de que Hashem cada dia nos proteje y nos da la fuerza para superar y tomar estos sufrimientos con alegría.

Kol Tuv

Rab Naftali Espinoza, Rosh Yeshiva