El Libro de Shemot 12:40-41 nos dice:

“Y la estadia de los hijos de Israel, que habitaban en Egipto, fue cuatrocientos treinta años. Sucedió que a finales de los cuatrocientos treinta años, y sucedió que en ese mismo día, todas las legiones de Hashem salieron de la tierra de Egipto.”

Rashi: Por lo tanto, hay que decir que [la profecía] “tu simiente será extraña” [comienza] cuando él [Abraham] tuvo descendencia. Y sólo cuando se cuenta 400 años desde el momento en que nació Isaac, se cuentan 210 años desde su entrada en Egipto. Esta es una de las cosas que [los sabios] cambiaron para el Rey Tolomeo. – [De Mekhilta, Meg. 9a]. Tomo menos de 210 años el que alcanzáramos un páramo espiritual. En Mitzrayim alcanzamos el nivel 49 de tumah. A pesar de que hablabamos en hebreo, llevabamos nuestro propio estilo de ropa, y mantuvimos los nombres judíos, no fue suficiente para evitar la caída. Cuando estábamos cerca de un punto de no retorno Hashem nos sacó de egipto. ¡Ni siquiera hubo tiempo para que nuestro pan leudara! Hemos estado en galut desde hace más de 2000 años, hemos sufrido de una persecución a otra. Hemos recorrido toda la tierra, e incluso ahora que estamos volviendo a la tierra santa, estamos amenazados continuamente.

Sobre esto, Mi Rab, Rabbi Channen hizo las siguientes preguntas:

¿Por qué los esclavos en Egipto exigieron una redención tan repentina y dramática después de sólo 210 años de galut, mientras que hoy, con más de 2000 años de galut, nos quedamos en el anhelo de la salvación?

La respuesta es que los Judios en Mitzrayim todavía no tenían la Torá. Incluso con todas las garantías que tenían en su lugar, no fue suficiente el evitar que cayeran a los niveles más bajos. Con la entrega de la Torá, Hashem nos suministró el medio más adecuado y eficaz para desligarse y alcanzar la total libertad de nuestras conductas y costumbres negativas, acercándonos a la verdad absoluta. Incluso si el estudio de la Torá nos es difícil, debemos de todas formas continuar apegándonos a ella, asi como cuenta esta pequeña historia;

“Un estudiante de la Yeshivá vino una vez al santo Jafetz Jaim y vertió su corazón, y le dijo: “¡Año tras año me siento y estudio, pero no llego a ninguna parte con mis estudios! ¡Después de todo este tiempo incluso, me cuesta comprender apropiadamente una página del Talmud!” El Jafetz Jaim contestó: “Di-s no nos ordenó que fuéramos genios. Él sólo nos ordenó que nos esforzáramos en el estudio de Su sagrada Torá, lleguemos o no alguna vez a ser grandes estudiosos…”.

Un Judio sin Torá con el tiempo desaparece, se asimila. Tenemos la Torá, por lo tanto, estamos en condiciones de continuar viviendo como Judios a pesar del largo exilio y los horribles crímenes cometidos en contra de nuestro pueblo. Si continuamos con la Torá, tenemos la esperanza de la redención. Nuestra manera de salir de galut es enseñando la Torá a los demás y animando a nuestros hermanos a aferrarse a cada Mitzvá. Cada palabra que se aprende, cada palabra que usted enseña, cada mitzvá que Usted hace nos acerca a la Geula. ¡Aguantemos, porque ya casi estamos en casa!

Shabat Shalom.

Rab Naftali Espinoza, Rosh Yeshiva Pirjei Shoshanim Israel