El siguiente comentario de la Tora, lo basaremos en los siguientes Pesukim de nuestra Parasha.

Esta escrito en Bereshit 39:6,9: 

  1. “Y Yosef era hermoso de o forma y hermoso de apariencia.”
  2. (Y Yosef le dijo a la esposa de Potifar), No hay nadie superior a mí en esta casa, y él (Potifar) no me ha rehusado nada excepto a ti, porque tú eres su esposa. ¿Y cómo he de cometer este mal tan grande? ¡pecaría contra Di-s!

Rashi trae el Midrash: “Porque él se vio a sí mismo como un gobernante, comenzó a comer, beber y rizarse el pelo como un rey. HaKadosh Baruj Hu dijo: ¡Tu padre está de luto y tú te rizas el pelo! Voy a incitar a un oso en tu contra.” Entonces, la esposa de Potifar le puso una trampa.

La Guemará en Yoma 35b dice acerca de Yosef HaTzadik:

“Todos los días, la esposa de Potifar lo seducía con palabras. Además, la ropa que ella usaba para seducirlo por la mañana, no la usaba para seducirlo por la noche, y la ropa que ella usaba para seducirlo por la noche, ella no la usaba para seducirlo en la mañana del día siguiente. Un día ella le dijo: Preséntame y mantén relaciones conmigo.

Él le dijo a ella: No.

Ella le dijo: Te encarcelaré en la prisión. Él le dijo a ella: No te temo, como se dice: “Di-s libera a los prisioneros” (Salmos 146:7).

Ella le dijo: Haré que te agaches con el sufrimiento.

Él dijo: “Di-s endereza a los que están inclinados” (Salmos 146: 8).

Ella dijo que voy a cegar tus ojos.

Él le dijo: “Di-s abre los ojos de los ciegos” (Salmos 146: 8).

Ella le dio mil talentos de plata para someterse a ella, “acostarse con ella y estar con ella” (Génesis 39:10), y él se negó”.

Como vemos aquí, la esposa de Potifar trato de intimidar a Yosef con todo tipo de encantos, y como no le resultaba, lo amenazó de diferentes formas, amenazas que no fueron suficientes para amedrentar a Yosef.

La evidencia contra él era muy fuerte. Parecía ser consecuente. En base a esto, Yosef fue condenado y encarcelado.

Yosef seguramente sabía que dejar su ropa detrás era increíblemente incriminatorio. ¿Por qué no mejor tirarla a la basura? ¡Dejándolo atrás ciertamente parece como si él estuviera poniéndose a sí mismo en la cárcel!

La respuesta es que Yosef no quería participar en una lucha con el Yetzer Hara. Si no se retiraba la prenda, la esposa de Potifar tendría que luchar para sostenerlo. Esa pequeña cantidad de interacción, que puede durar sólo una milésima de segundos, es una apertura para una mayor tentación. Yosef entiende que es mejor huir de la prueba en lugar de enfrentarlo de frente, a pesar de que significaba falsas acusaciones se lanzarían contra él. Temía que, aunque él fuese fuerte, el Yetzer Hara es más fuerte y tiene muchas maneras para causar un pecado. Yosef entiende que la mejor manera de luchar contra la Yetzer Hara es huir de el a toda costa.

Hay un viejo refrán, “La mejor manera de ganar una discusión es evitándola”. Tanto más debemos aplicar este principio a nuestra batalla con el Yetzer Hara. La verdadera fuerza proviene de evitar la lucha por completo.

Jazal también nos trae otra explicación y nos enseña que en una oportunidad cuando ya la presión se hacía insostenible y estuvo a punto de ceder, el rostro de su padre Yaacov se le apareció, y este le recordó que cada pecado que nosotros cometemos trae consecuencias individuales y también afectan el equilibrio moral de toda la creación.

El Likutei Sijot nos hace un llamado de atención y nos dice que a pesar de que pensemos que nadie nos va a ver hacer tal o tal transgresión, de todas formas, estas a veces traen consecuencias inimaginables. Y a pesar de que pensemos que después podemos arrepentirnos y dar vuelta la hoja, de todas formas, estas no pasan como meras acciones aisladas, porque nuestras acciones tienen ramificaciones cósmicas, que pueden dañar o curar al mundo entero. Por lo tanto, en esos momentos difíciles debemos siempre tratar de “visualizar la imagen de Yaacov”.

Shabat Shalom

Rab Naftali Espinoza, Rosh Yeshiva Pirjei Shoshanim Israel