Primero que todo, quiero traer un bello comentario que nos trajo el HarRav Eliezer Melamed en su Libro Penienei Halaja. El escribe lo siguiente (Hiljot Gerut Perek 10):

Las leyes de Gerut son una de las más bellas leyes de la Torá. A diferencia de aquellos que son racistas, que creen que el hombre no tiene posibilidad de cambiar de pueblo ni su identidad, nosotros hemos aprendido que cualquier gentil que realmente quiera unirse al pueblo de Israel puede hacerlo.

Nuestros Jajamim dijeron que el Guer descubre durante la conversión que la raíz de su alma está en Israel, ya que todas las almas de Israel y la raíz de las almas de los Guerim participaron en la recepción de la Torá en el Monte Sinaí (Shabat 126a).

La actitud que hay que tener hacia el Guer que viene a convertirse, aparentemente es un poco incomprensible, ya que por un lado hay un aprecio por su buena voluntad a convertirse, y por otro lado se intenta rechazarlo y no aceptarlo. Sin embargo, la verdad es que el trato a los Guerim es solo positivo, y cuando se le está rechazando, es solo para averiguar si su alma realmente quería unirse al pueblo de Israel y aceptar el yugo de la Torá y las Mitzvot, o si su intención es algo momentáneo, que desaparecerá al cabo de unos años.

Después de la conversión, el Guer es judío en todos los sentidos, y hay que tener más cuidado en su honor que en el honor de un judío de nacimiento, debido a las enormes dificultades que enfrenta. Porque dejó a su pueblo, su país y su lengua materna, y se unió a un pueblo con una tradición antigua, que no es fácil de asimilar ni siquiera durante muchos años de estudio.

Esta transición extrema que requiere un esfuerzo mental inmenso, y cualquier insulto, aunque sea leve puede socavar la confianza del Guer y causándole una gran tristeza. Por lo tanto, la Torá fue estricta y determinó que toda la tristeza que se le provoque al Guer, conlleva tres prohibiciones (Baba Metzia 59b).

En primer lugar, el Guer es como un judío normal, por lo tanto, todos sus sufrimientos pasan por la prohibición de “y que nadie menosprecie a su prójimo” (Vaikra 17:17).

La Torá agregó dos palabras más para aquellos que afligen al Guer, como es dicho “No ofenderás al extranjero ni lo oprimirás, porque extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto” (Shemot 22:20).

Y también es dicho “Cuando un extraño viva contigo en tu tierra, no lo agraviarás. El extranjero que viva contigo será para ti como uno de tus ciudadanos; lo amarás como a ti mismo, porque extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto: yo, el SEÑOR, soy vuestro Di-s. ” (Vaikra 19: 4).

En el lado positivo, también, se nos ordenó amar al Guer en dos Mitzvot (Rambam 5: 6 y 4). Primero una Miztva primordial que es para todo judío, como esta dicho “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Vaikra 19:18).  Y se dio otra Mitzva especial con respecto al Guer, que dice “Y amaras al extranjero, porque extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto” (Devarim 10:19). De hecho, el Guer merece un doble amor, habiendo abandonado voluntariamente a su pueblo y su patria y elegido unirse al pueblo de Israel. E incluso Di-s ama a los Guerim, Tal como está dicho (Devarim 10:18) “y ama al Guer, proporcionándole comida y ropa”.

Que todos tengamos el privilegio de amar y acercar a los Guerim, abrazarlos afectuosamente y descubrir así la maravillosa virtud del pueblo de Israel”.

 

La primera conversión en Har Sinai

El Peninei Halaja explica que en la práctica, el Guer debería entrar en el pueblo de Israel de la misma manera que todo el pueblo de Israel entró en el pacto con Di-s en el monte Sinaí (Shemot 9:1). Cuando fue el éxodo, el pueblo de Israel se sometió a la circuncisión, como está escrito “Ahora, mientras que toda la gente que salió de Egipto había sido circuncidada”(Josué 5:5), y también es dicho “Cuando pasé junto a ti y te vi revolcándote en tu sangre, te dije: “Vive a pesar de tu sangre” Sí, te dije: “Vive a pesar de tu sangre”” (Iejezquel 16:6).

Cuando llegaron al Har Sinaí, Israel accedió a recibir la Torá y ofreció sacrificios, y los hijos de Israel hicieron Tevila y fueron rociados con la sangre de los sacrificios. Como está escrito Shemot 24:3[1].

Aunque hoy, cuando el Bet HaMikdash esta destruido, sin la posibilidad de hacer Korbanot, la Mitzva es que en todas las generaciones, los Guerim puedan convertirse y, en cualquier caso, a pesar de que el Mikdash fue destruido, el Guer debe ser aceptado con la Mila y la Tevila, y sin Korbanot. Es bueno señalar también que al principio se pedía que el Guer dedicara una ofrenda para un Korban que ofrendaría cuando se construyera el templo, pero luego vieron que podrían cometer un error y usar esta ofrenda por Julin[2], por lo tanto, se ordenó no dedicar una ofrenda para Korban, excepto cuando se construya el Mikdash.

Si quieres estudiar mas sobre las leyes de Guerut, te invito a inscribirte en nuestro curso de Halajot Guerut: https://yps-israel.com/project/halajot-guerut/

Kol Tuv

Rab Naftali Espinoza, Rosh Yeshiva Pirjei Shoshanim Israel

[1] “Moshe fue y repitió al pueblo todos los mandamientos del SEÑOR y todas las reglas; y todo el pueblo respondió a una sola voz, diciendo: “¡Haremos todas las cosas que el SEÑOR ha mandado!” … Por la mañana temprano, levantó un altar al pie del monte, con doce columnas para las doce tribus de Israel. Designó a algunos jóvenes entre los israelitas, quienes ofrecieron ofrendas y sacrificaron toros como ofrendas de bienestar al SEÑOR. Moshe tomó una parte de la sangre y la puso en vasijas, y la otra parte de la sangre la arrojó contra el altar. Luego tomó el registro del pacto y lo leyó en voz alta al pueblo. Y ellos dijeron: “¡Todo lo que el SEÑOR ha dicho lo haremos y escucharemos!

[2] Julin trata sobre el sacrificio de animales no consagrados.