La Parasha de esta semana, Parashat Vaikra analiza muchos de los Korbanot, los sacrificios que se traían al Mishkan.

Por supuesto, sobre los korbanot que se traían al Bet HaMikdash, Jazal nos habla del gran beneficio que trajo a Am Yisrael y de hecho incluso a los gentiles, a través de los Korbanot que eran traídos diariamente.

La Guemará en Taanit 27b cuenta la conversación que tuvo lugar entre Hashem y Avraham Avinu. Avraham pregunta acerca de la promesa de Hashem de que sus descendientes heredarán la Tierra de Israel (Bereshit 15: 8),

במה אדע כי אירשנה” – “¿Cómo sabré que la heredaré?”

Rashi allí explica: “Déjame saber con qué mérito [mis descendientes] permanecerán allí en [la Tierra]”. Hashem respondió: “Con el mérito de los Korbanot“.

Avraham preguntó – que esto está bien cuando el Templo está en pie, pero ¿qué pasara cuando no haya Templo (y no se puedan traer sacrificios)?

Hashem respondió con algo asombroso… “Ya les he promulgado la orden de los sacrificios. Cuando las lean delante de Mí, les atribuiré crédito como si las hubieran sacrificado delante de Mí y les perdonaré todas sus transgresiones”.

Este concepto también se menciona en la Guemará en Menajot 110a

“Rabí Itzjak dijo: ¿Cuál es el significado de lo que está escrito: (Vayikra 6:18)” Esta es la ley de la ofrenda por el pecado”, y (Vayikra 7: 1)” Esta es la ley de la ofrenda por la culpa”? Estos versículos enseñan que a cualquiera que estudie la ley de la ofrenda por el pecado se le atribuye crédito como si hubiera sacrificado una ofrenda por el pecado, y a cualquiera que estudie las leyes de Korbanot de expiación, se le atribuye el crédito como si hubiera sacrificado una ofrenda por expiación”.

Una consecuencia interesante en la Halajá que proviene de esta idea fue escrita por el Magen Avraham (en Oraj Jaim Siman 48). Él escribe que, así como los sacrificios deben realizarse de pie, también se debe decir la parashá de Korbanot de pie. (La Mishnah Berurah (Siman 48: seif katan1) escribe que, aunque muchos no están de acuerdo con el Magen Avraham, uno debe tener cuidado de estar de pie al menos en la ‘Parashat Tamid’.)

Y de hecho, el Aruj HaShuljan escribe (en Oraj Jaim 48:26) que si un Kohen recita los Korbanot, se le exige que se ponga de pie, pero Israel no está obligado a hacerlo.

Y de hecho, el Mabit va un paso más allá y aplica este principio a todas las mitzvot. Él escribe (en su Kiryat Sefer P.18), “con respecto a las Mitzvot que uno no puede realizar … leyendo (sus versos) y aceptando cumplirlas si se le ordena, se considera como si uno las hubiera realizado”.

Y solo para divagar brevemente, hay una fascinante Guemará en Shabat 12b que enseña de acuerdo con una versión de una historia, el gran Tanna Rabí Ishmael inclinó inadvertidamente una vela de aceite mientras leía en Shabat, lo que aumentó su luz y se vio obligado a traer un Korban Jatat. Dado que esto ya fue en el período posterior al Templo, escribió en su libro mayor: “Yo, Ishmael ben Eliseo, leí y encendí una vela en Shabat. Cuando se construya el templo, traeré una ofrenda de Jatat”.

Muchos comentaristas discuten si hoy en día, se requiere que uno tenga su propio libro de contabilidad, para poder anotar si se ha vuelto responsable de traer un sacrificio, de modo que puedan traerlo cuando se reconstruya el Templo. Según el Shelah (Derej Jaim Tojejot Mussar 160), el Sefat Emet (Yoma 80a) y otros, uno debería tener ese libro mayor.

Sin embargo, el Tashbetz (Jelek 3, Siman 58:18) escribe que, dado que cuando venga el Mashiaj, él informará a cada persona de los Korbanot que está obligado a traer, por lo tanto, no hay necesidad de llevar un libro mayor.

Volviendo a nuestra idea original, a veces una persona puede haber pecado en cierta situación y estar buscando una manera de expiar lo que hizo mal. Por supuesto, debe pasar por el proceso de arrepentimiento: arrepentimiento, confesión y una decisión para el futuro de abstenerse de ese pecado (como lo hacemos en Yom Kippur), pero si ese pecado hubiera requerido que se trajera un Korban, él puede estudiar la Torá de ese Korban.

Cuando Hashem le dijo a Avraham que cuando no hay Templo, recitar los versos de los sacrificios seria visto como si uno realmente hubiera traído un sacrificio, Su respuesta fue un tremendo Jesed. A pesar de que vivimos en Galut y a pesar de los miles de años que han pasado desde que tuvimos el Templo y la gran pérdida que sufrió Klal Israel cuando el Templo fue destruido, Hashem nos promete que podemos reconectarnos al poder de los Korbanot, simplemente por estudiar y recitar los versos de esos Korbanot.

Y según el Mabit, si un judío se encuentra alguna vez en una situación en la que no puede cumplir una Mitzvá, no todo está perdido. Puede estudiar esa Mitzvá y es como si la hubiera realizado.

Muchas veces, un judío puede no estar en la situación más ideal, en lugares donde no puede vivir una vida judía plena, donde puede estar aislado de una comunidad judía fuerte o donde otros desafíos le impiden actuar como desea. Hashem nos dice que mientras tengamos la Torá, siempre estaremos conectados.

Shabat Shalom

Rab Saul Wigoda teitelbaum

Yeshiva Pirjei Shoshanim Israel

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